¿Te gustaría adoptar un modelo de autoconsumo de energía para tu hogar o empresa? En ese caso, es importante que conozcas los distintos tipos de instalaciones fotovoltaicas que existen, con el fin de distinguir aquella que se adapta mejor a lo que estás buscando, y todos los beneficios que puedes obtener.

¡Disfruta de la revolución energética, y hazte con los tipos de sistemas solares fotovoltaicos y paneles perfectos! Desde Fessa, ponemos a tu disposición una amplia guía con todos los modelos y sus respectivas características. Da un paso más y únete con nuestros servicios.

¿Qué es una instalación fotovoltaica?

Antes de conocer los tipos de instalaciones fotovoltaicas a los que puedes optar, es importante ponernos un poco en contexto, sobre todo si queremos conocer el sector y adaptarnos a este nuevo modelo de autoconsumo.

Los tipos de sistemas solares fotovoltaicos son todo el conjunto de componentes (paneles solares, reguladores de carga, inversores, baterías o cuadros de protección) que forman un conglomerado capaz de conseguir energía eléctrica a partir de la transformación de la radiación solar.

En la actualidad, estas instalaciones son legales y están reguladas por el Real Decreto-ley 15/2018, de 5 de octubre, y por el nuevo Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, que establece todas las pautas a seguir y las condiciones administrativas, técnicas y económicas necesarias para la transición ecológica a estos modelos.

Factores a tener en cuenta al contratar sistemas solares fotovoltaicos

A la hora de proceder con su montaje, ya sea en tu residencia o en un complejo industrial, debes tener en cuenta unos factores fundamentales: las necesidades reales de consumo en el espacio indicado, y las condiciones ambientales a las que está expuesto. Por ejemplo, conseguirás más energía en un lugar soleado que en uno nublado.

Estos elementos (completados con datos sobre la energía consumida por año, la radiación solar por meses y por días, el rendimiento, la energía necesaria y las horas solares) determinarán el tipo de instalación fotovoltaica que debes adquirir. Por ello, te mencionamos sus modelos a continuación.

Tipos de instalaciones solares fotovoltaicas

Una vez llegamos a este punto, ¿qué tipos de sistemas solares fotovoltaicos son perfectos para adaptar a tu vivienda o empresa? Si ya has determinado de analizar tus necesidades de campo, y determinar qué es lo que requieres, es el momento de elegir aquella que se adapte a ello.

1. Instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo

Se trata de todos los tipos de instalaciones fotovoltaicas que se crean para el consumo propio a través del establecimiento de placas solares que capten la luz solar para convertirla en corriente eléctrica continua, e inversores que la transformen en corriente alterna lista para ser utilizada en los edificios.

Una vez que se produzca la energía verde necesaria para su uso, se puede consumir en el momento o verter el excedente eléctrico en la red de distribuidora que se haya contratado; todo esto con el fin de obtener una compensación económica y abastecer el déficit de energía solar durante la noche y los días nublados.

A raíz de estos excedentes, podemos hacer una división de las distintas instalaciones para el autoconsumo:

Incluso, dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que te encuentres, puedes obtener ciertos beneficios fiscales, como la desgravación en la declaración de la renta para personas físicas, o la amortización contable de esta instalación para empresas.

2. Instalaciones fotovoltaicas con conexión a red

Se trata de un tipo de sistema solar fotovoltaico, normalmente instalado en grandes explanadas de terreno, cuyo objetivo principal es el de convertir la energía del sol en eléctrica, para luego inyectarla en la red de distribución para su venta.

Cuanto más grande sea, mayor productividad se obtiene, aunque los gastos fijos se comparten. Es por ello por lo que pueden diferenciarse tres tipos de estructuras: fija tradicional, seguidores solares a un eje, y seguidor solar a dos ejes.

Su funcionamiento es rentable, sobre todo, cuando el consumo de energía que se ha creado a partir de la solar supera la producción, ya que el exceso se podrá vender a empresas de servicios públicos. Por ello, estas no necesitan un subsistema de almacenamiento como las aisladas.

3. Instalaciones fotovoltaicas aisladas

Por último, entre los principales tipos de instalaciones fotovoltaicas encontramos las aisladas, todas aquellas destinadas a los edificios o viviendas más alejados de la población, y que no tienen acceso directo a la red eléctrica.

Es por esto último por lo que necesitan baterías, un componente que se instala en el recinto, y que se encarga de recoger la mayor parte de esa energía para guardarla, con el fin de que se consuma más adelante, en momentos como días nublados u horas sin sol.

Pueden dividirse en dos tipos de sistemas solares fotovoltaicos: sistema centralizado, con un único gran conglomerado para cubrir las necesidades de un conjunto de usuarios; o sistema descentralizado, individual para cada vivienda, aunque más caro.

Ventajas de contratar estos tipos de sistemas solares fotovoltaicos

Te estarás preguntando: ¿es realmente beneficioso para nuestra economía adquirir estos tipos de instalaciones fotovoltaicas? ¿Merece la pena la gran inversión inicial? Pues bien, la respuesta es que sí; pero, para asegurarte, te enumeramos una serie de ventajas:

¿Pensando en instalar tu sistema fotovoltaico?

Si has llegado hasta aquí, probablemente estés interesado/a en hacerte con uno de estos tipos de instalaciones fotovoltaicas. Por ello, desde Fessa ponemos a tu disposición el mejor servicio del sector. ¡No lo dudes más y calcula el precio de tu instalación!

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