Cuando valoras instalar aerotermia, una de las primeras preguntas que surge es clara: ¿qué COP tiene realmente?
El COP, Coefficient of Performance o coeficiente de rendimiento, indica cuánta energía térmica produce el sistema por cada kilovatio hora de electricidad que consume. Es la forma más directa de medir su eficiencia.
Si una bomba de calor tiene un COP 4, significa que por cada 1 kWh eléctrico genera 4 kWh térmicos. Dicho de otra forma, multiplica por cuatro la energía que pagas en tu factura.
Qué COP es habitual en una vivienda
En condiciones reales en España, estos son los rangos más habituales:
- COP entre 3 y 4 en climas fríos y con radiadores convencionales
- COP entre 4 y 5 con suelo radiante y clima templado
- En situaciones óptimas puede superar 5
Estos valores se obtienen según ensayos regulados por la normativa europea EN 14511, que establece condiciones estándar de medición para bombas de calor. Los datos coinciden con especificaciones técnicas publicadas por los principales fabricantes del sector.
De qué depende el COP real
El COP que aparece en la ficha técnica no siempre será el mismo que obtengas en tu vivienda. El rendimiento depende de varios factores clave:
- Temperatura exterior, cuanto más baja, menor rendimiento
- Temperatura de impulsión del agua, cuanto más alta, menor eficiencia
- Tipo de emisores, el suelo radiante mejora el rendimiento
- Calidad del diseño e instalación
- Mantenimiento periódico del equipo
La regla es sencilla. Cuanto menor sea la temperatura que necesita tu sistema para calentar la vivienda, mayor será el COP.
COP y SCOP, no es lo mismo
El COP mide el rendimiento en un punto concreto de temperatura.
El SCOP, Seasonal Coefficient of Performance, mide el rendimiento medio durante toda la temporada de calefacción. Es un dato más realista para estimar el consumo anual.
En España, el SCOP suele situarse entre 3,5 y 4,5 según la zona climática, según clasificaciones energéticas europeas y datos de certificación ErP.
Qué implica para tu factura
Un COP 4 significa que solo necesitas 1 kWh eléctrico para obtener 4 kWh térmicos. Comparado con una caldera eléctrica directa, que tiene un rendimiento cercano a 1, la diferencia es evidente.
Por eso la aerotermia puede reducir de forma notable el consumo frente a sistemas eléctricos convencionales y, en muchos casos, frente a calderas de gas, especialmente si la combinas con autoconsumo fotovoltaico.
Si estás analizando la viabilidad para tu vivienda, conviene revisar el SCOP real estimado para tu zona climática y el tipo de instalación que vas a utilizar. Ahí es donde se define el ahorro real.

